Los concejos de Valdés y Tineo, en el occidente de Asturias, comparten, además de la característica de ser dos de los concejos más grandes del Principado, una ruta de senderismo preciosa que transcurre entre frondosos bosques, a la ribera del río y que también ofrece unas panorámicas espectaculares de la montaña asturiana.
Te estoy hablando de la ruta de las Hoces del Esva, que recorre los senderos de pequeño recorrido PR. AS-1 y PR. AS-2 y que además admite numerosas posibilidades para adaptarla a los gustos, las preferencias y la condición física de quien la vaya a realizar.
Seguro que te preguntarás cómo es posible esto. Pues muy fácil, porque esta ruta de unos 14 kilómetros de recorrido y aproximadamente 6 horas de duración (parando a descansar varias veces, a comer y a sacar fotos) tiene una forma parecida a un “8” y atraviesa varios pueblos donde puedes dejar el coche e iniciar la ruta que prefieras.
San Pedro de Paredes, Bustiello de Paredes, Ese de Calleras, Calleras… Tú eliges desde dónde empezar y cuál quieres que sea el itinerario.
Ruta de las Hoces del Esva
Nosotros dejamos el coche en un aparcamiento que hay detrás del Bar/Parrilla El Suco, en Longrey, y desde allí nos dirigimos por una pequeña carretera hacia Bustiello de Paredes. Una vez llegamos hasta la parte más elevada del pueblo, nos adentramos por una pista a mano izquierda, ya señalizada como ruta, que nos conduciría hasta el monte.
⇒ Si tú también decides dejar el coche en este aparcamiento ten en cuenta que la ubicación del bar en Google Maps es incorrecta. Queda en el cruce hacia Bustiello, justo antes del puente sobre el río Esva.
La primera parte del recorrido no tiene pérdida. De hecho, al poco de comenzar nos encontramos con un cruce que ofrece dos posibilidades: continuar la ruta de las Hoces del Esva a la derecha o desviarnos del recorrido principal hacia la izquierda para visitar los restos de la antigua central hidroeléctrica..
Merece la pena recorrer los 600 metros (un trayecto lineal, primero cuesta abajo y luego cuesta arriba) que nos separan de ella, ya que es un lugar bastante peculiar, muy interesante y, por qué no decirlo, con cierto encanto (ya sabes lo que me gustan estos lugares rarunos).
Hace años daba trabajo a numerosos vecinos de la zona, pero actualmente es solo un edificio abandonado lleno de máquinas que la naturaleza poco a poco va recuperando…
Continuando el recorrido llegaremos a la zona conocida como “El Cabanón”, donde la senda vuelve a bifurcarse dando opción de seguir hacia “El embalse/Calleras” o hacia “San Pedro de Paredes”. Continuaremos de frente, dirección “El embalse/Calleras”, para llegar hasta el Monumento Natural de las Hoces del Esva.
Hasta aquí la pendiente es bastante llevadera, la pista ancha y con buen firme (se puede hacer con niños). Sin embargo, desde este punto el camino se estrecha, el suelo pasa a ser más irregular y se sucederán las subidas y las bajadas más o menos pronunciadas.
Poco a poco nos adentramos en la garganta del Esva, con paredes que llegan a alcanzar los 400 metros de altura, así que debemos andar con precaución, con mil ojos puestos en el camino para no tropezar o resbalar en caso de que el terreno esté húmedo o mojado.
Iremos descendiendo por el camino labrado en la roca que en algunos tramos parece que cuelga sobre el desfiladero. Para ello nos ayudaremos, en algunos puntos, por una cuerda anclada a la pared que hace de barandilla y que evita posibles sustos.
Cabe decir, llegados a este punto que, en mi opinión, no todo el recorrido es apto para hacer con niños pequeños. El tramo desde El Cabanón hasta el embalse puede ser peligroso. La mejor opción para hacer con niños es desde Ese de Calleras hasta el embalse (ida y vuelta por el mismo camino).
Una vez abajo, a la altura del río, habremos alcanzado el viejo embalse, que abastecía de agua a la central hidroeléctrica de la que hablábamos antes.
Actualmente es simplemente un recuerdo de otra época donde es posible imaginarse el trajín de los trabajadores y el agua estancada creando un paisaje aún más bucólico y bonito si cabe.
Desde aquí la ruta de las Hoces del Esva continúa por la ribera del río, por pasarelas de madera que crean un camino paralelo al cauce a la sombra de castaños, robles, hayas y en zonas un poco más altas también de eucaliptos y pinos.
⇒ En las pasarelas hay que tener cuidado ya que algunos tramos no están conservados como deberían. Faltan tablas y algunas de las que hay están podridas.
El paisaje en esta parte del recorrido es idílico, y para disfrutar de toda esa belleza con cierta comodidad hay varios bancos de madera repartidos por la senda, además de varias zonas donde es posible acceder al río y refrescarte un poco.
También nos toparemos con un par de paneles explicativos sobre la flora y la fauna que nos podemos encontrar.
Una vez llegamos al pueblo de Ese de Calleras, al lado de la carretera hay un aparcamiento donde puedes dejar el coche en caso de querer hacer solo la parte del río. A pocos metros, continuando por la carretera, a mano derecha junto al río, también hay un amplio merendero con mesas y bancos.
Seguiremos hasta Calleras, un tramo que, al menos cuando nosotros hicimos la ruta, estaba bastante abandonado. Pese a que el recorrido de esta parte es sencillo, estaba demasiado dejado, con la hierba muy alta.
La ruta desde aquí y durante más o menos 1 kilómetro se vuelve bastante dura, con cuestas muy pronunciadas que salvan un gran desnivel en pocos metros; así que, si no te apetece hacer ese esfuerzo, puedes tomar un camino alternativo por la pista ancha que va un poco por abajo de la ruta principal.
Siguiendo un poco el mapa de la ruta llegarás al mismo punto y sufrirás mucho menos.
Una vez pasado ese tramo el recorrido continúa hasta alcanzar una zona de bosque que luego da paso a una estrecha pista que serpentea por la ladera de la montaña, ya sin árboles, y desde donde se pueden ver las Hoces del Esva a vista de pájaro.
De esta parte de la ruta no tengo fotos porque las fuerzas ya empezaban a flaquear y, sinceramente, lo que menos me apetecía era sacar la cámara grande y ponerme a hacer fotos. Créeme cuando te digo que con respirar y caminar tenía bastante…
De todas formas no hay pérdida ya que no hay cruces salvo uno que está muy bien señalizado, justo donde comienza la bajada que nos conduce de nuevo hasta El Cabanón. Desde aquí volveremos sobre nuestros pasos dirección Bustiello.
⇒ Debes tener precaución. La bajada es pronunciada y el terreno es bastante falso. Hay piedras sueltas tapadas por la hierba que nos pueden hacer tropezar o resbalar y llevarnos un buen susto.
Y ya para terminar, aquí te dejo el mapa de la ruta que hicimos nosotros en Wikiloc para que la puedas ver en detalle:
6 comentarios
Me encantan tus post y todos estos lugares que nos recomiendas!!!
oooooh! Gracias Puri :D Un abrazo fuerte!!!
¡Quiero hacerla, Sandra! Me ha encantado lo que has contado y mostrado. Gracias!
Tú tienes una cuenta pendiente con el occidente de Asturias creo yo jeje Muuua!
Supercompleta la descripción de la ruta. De gran ayuda para alguien que, como yo, no quiera morir en el intento 👌
Bueno, con tiempo y paciencia todo se consigue jeje Muuua!