MITOLOGÍA ASTURIANA

La mitología asturiana es un imaginario de herencia grecolatina y celta cuyas influencias se encuentran, muy claramente, en los elementos de la naturaleza.

El agua, como no podía ser de otra forma siendo esto Asturias, tiene un peso significativo entre todos estos seres fantásticos que, durante un montón de años formaron parte de las creencias populares de los paisanos y paisanas asturianos.

Además de las típicas bruxas y sirenas, en la mitología asturiana existen personajes como…

… la Xana, mujeres muy bellas que viven en cuevas donde nacen manantiales o a la orilla de los ríos y que guardan grandes riquezas, hechizando con sus cantos a los hombres que consiguen verlas.

… el Nuberu, que provoca tormentas y es la pesadilla de los agricultores.

… el Cuélebre, una serpiente descomunal con alas y cabeza de dragón que vive en bosques, fuentes profundas o cuevas y que custodia fortunas y doncellas raptadas.

… el Espumeru, que vive en cuevas marinas y se viste con algas y conchas. Avisa a marineros y pescadores cuando se avecina el temporal para que se resguarden.

… el Busgosu, con patas y cuernos de cabra, que vive en la profundidad del bosque y es algo así como su protector. Además, no le gustan los cazadores así que espanta a los animales y hace que los pistoleros se pierdan (¡mi ídolo!).

… el Trasgu, que se cuela por las noches en las casas, revoltoso, trasteando todo lo que encuentra a su paso. Como peculiaridad (como si él no fuera suficientemente peculiar de por sí), tiene un agujero en la mano izquierda.

… las Ayalgas son pequeñas hadas que vigilan antiguos tesoros escondidos en cuevas.

… el Diañu Burlón es pequeñajo, mitad hombre y mitad cabritín. Le encanta tocar las narices a la gente transformándose en personas o animales.

… el Sumiciu, un duende ladrón que roba y esconde todo lo que encuentra a su paso.

… la Guaxa y la Güestia, dos de mis traumas infantiles. Porque no, una vieja vampira que le chupa la sangre a los niños y una procesión de espíritus atormentados no son precisamente los seres mitológicos que se deben explicar a críos de 6 años.

Dos rutas de senderismo perfectas para introducirse en el mundo imaginario de la mitología asturiana de una forma un poco más “tangible” son la de Beyu Pen (Amieva), con curiosas formas en elementos como piedras y árboles que recuerdan a estos seres, y El Camín Encantau (Llanes) donde una serie de figuras talladas nos acompañarán a lo largo del recorrido.